La Política y Sus Números
¿Adiós al tratado de libre comercio?
Por: Isidro Ovando Medina
Investigador Nacional SNII-CONACYT
Aquí publico algunos de mis textos. Gracias por venir a leerlos. Abrazos.
La Política y Sus Números
¿Adiós al tratado de libre comercio?
Por: Isidro Ovando Medina
Investigador Nacional SNII-CONACYT
La Política y Sus Números
El régimen Trump y América Latina
Por: Isidro Ovando Medina
Investigador Nacional SNII-CONACYT
El inicio del segundo mandato de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos de América, la áun más poderosa potencia mundial, podría tratarse del inicio de un nuevo régimen; sí, al más puro estilo de la Roma antigua, un tercer aire imperial para alargar una o dos décadas su dominación. Los sucesos en el Siglo XXI ya no toman siglos, sino que se precipitan increíblemente rápido debido a que vivimos una nueva revolución industrial donde todo está interconectado y los seres humanos hemos caído en la trampa irracional de que las cosas son mejores entre más pronto se decidan y hagan. El tiempo de los Trump, Musk, Zuckerberg y aliados pudiera ser el nuevo Rómulo Augústulo.
Estados Unidos está dejando atrás el capitalismo salvaje neoliberal donde todo lo decide la mano invisible del mercado para entrar a un nuevo capitalismo salvaje nacionalista y proteccionista que quiere seguir creciendo a costa de otras naciones más débiles. Trump es solo el rostro de esa nueva etapa que en realidad inició con Barack Obama en el año 2008 cuando cayó el muro de Wall Street al rescatar el gobierno de los Estados Unidos a la gigantesca y moribunda industria inmobiliaria. ¡El Estado intervino para remediar lo que no pudo hacer el mercado! Y ahí murió el verdadero capitalismo estadounidense pues le dieron la razón en los hechos al socialismo y al comunismo de que se necesita del Estado para mediar entre los actores de la economía de las naciones. Aunque México les había dado lecciones de eso desde mucho antes con el robo del Siglo XX y XXI llamado FOBAPROA (ni nuestros hijos terminarán de pagar esa deuda; como que ya es tiempo que la 4T haga más y diga menos al respecto, pues tenemos mayoría calificada como para borrar de un plumazo esa deuda que no es del pueblo, pero que la paga el pueblo).
En este contexto hay que decir que los países de América Latina son el espacio vital que los Estados Unidos necesita y quizás no haya intervencionismo militar en México o en Colombia en el corto plazo, pero se están dando pasos acelerados hacia el intervencionismo económico: araceles de hasta el 25% del valor de las mercancías que ingresan a los Estados Unidos, deportación masiva de migrantes ya establecidos en ese país, exigencia de estatus legal para envío de remesas desde Estados Unidos a Latinoamérica, desregulación y renegociación del T-Mec, subsidios a gran escala para sus agricultores para que compitan con ventaja frente a los agricultores latinoamericanos, etc.
La respuesta de América Latina está llegando a cuentagotas pues de poco sirve entrar a una guerra aracelaria cuando, por ejemplo, México mantiene superávit en la balanza comercial con Estados Unidos, es decir, le vendemos más que lo que le compramos. Estamos en desventaja comercial porque las remesas que los migrantes alivian gran parte de la pobreza en el campo y no podemos poner las condiciones del juego. Sin embargo, las posturas, al menos iniciales de los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro son muy dignas, pero solo como punto de inicio de una negociación diplomática de gran calado que minimice los daños a las economías de nuestros países.
La política: La presidencia de Donald Trump propone regresar la bonanza a los Estados Unidos a costa de los países periféricos.
Los números:
· Más de 238 mil millones de dólares fue el superávit en la balanza comercial entre México y Estados Unidos en el año 2024.
· El PIB de los países latinoamericanos se vio fuertemente influenciado por las remesas desde los Estados Unidos en 2024: Nicaragua (27.2%), Honduras (25.2%), El Salvador (23.5%), Guatemala (19.6%), México (3.4%).
· Chiapas es el estado de la república que más remesas recibe en proporción a su PIB (15.6%).
La Política y Sus Números
Los autos eléctricos de México
Por: Isidro Ovando Medina
Investigador Nacional SNII-CONACYT
La sociedad mexicana se caracteriza por preferir lo importado, y el hecho de que los productos provengan de Estados Unidos se asume como sinónimo de garantía de buena calidad; ahora que, tratándose de productos de belleza, relojes y otros accesorios personales, si son diseñados y fabricados en Europa se tiene la idea de que representan elegancia y refinación. Esta idea ha venido modificándose en los últimos 30 años porque también Asia ha reclamado su parte del mercado mexicano; los artículos de la tecnología de la información asiáticos compiten ferozmente con los estadounidenses. En muchos casos los productos y servicios asiáticos superan por mucho a los norteamericanos, y para muestra está la batalla por las plataformas de videos cortos que Estados Unidos quiere ganar prohibiendo la red social TikTok en su territorio.
Latinoamérica, y México en particular, ha estado como expectador y como receptor pasivo de la tecnología extranjera porque, desde la época del “milagro mexicano” entre 1950 y 1982 cuando el Estado implantó la política de sustitución de importaciones para que nosotros pudiéramos producir por lo menos los tornillos milimétricos que necesitaba nuestra industria, no se ha promovido la ciencia, la tecnología y la innovación con la seriedad que se requiere. A la par, se tiene la idea de que lo hecho en México no está bien hecho, a pesar de la intensa campaña de radio y televisión que se lanzó desde la década de 1980. Para muestra un botón, se rechazó por parte de la población, desde antes de que saliera a la luz, la vacuna mexicana “Patria” contra el COVID, aduciendo que sería de baja calidad y exigiendo vacunas de empresas estadounidenses o europeas reconocidas. Esto demuestra que no es con discursos, sino con hechos tangibles, que se cambiará la idea de que México puede producuir bienes y servicios industriales y tecnológicos de alta calidad. No es con campañas publicitarias, sino con inversión pública y privada en desarrollo innovador que tendremos nuestros propios aviones, automóviles, computadoras, teléfonos, medicinas, vacunas, vestido y un largo etcétera.
En el ámbito automotriz, por ejemplo, el 100 % de los vehículos son producidos por empresas extranjeras y no hay opciones de origen nacional, ya que el ensamblado en plantas nacionales no cuenta como tecnología propia. Aunque los autos estadounidenses siguen considerándose de alta calidad, el mercado hace mucho que es dominado por los sellos asiáticos, principalmente japoneses. Sin embargo, el ”boom” automotriz chino ya se siente en México y la tendencia es a los autos eléctricos e híbridos.
Es por lo anterior que los mexicanos debemos tener altas expectativas del anuncio que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum de que ya está en marcha el diseño y desarrollo del primer automóvil eléctrico mexicano que será llamado “Olinia”. La fórmula anunciada es de aplaudir: el diseño será encabezado por instituciones académicas de alto prestigio en el ámbito técnico, como lo es el IPN y el Tecnológico Nacional de México; será financiado dicho desarrollo por el Estado mexicano; la producción estará a cargo de la iniciativa privada para tener autos eléctricos pequeños y de bajo costo, al alcance un gran número de familias. No será una panacea, pero es de aplaudir la propuesta que esperamos se concrete en mediano plazo: se generarán empleos especializados, crecerán las empresas proveedoras de las piezas mecánicas, se da un paso hacia la transición energética y la electromovilidad, por lo que se disminuirá la contaminación en las ciudades y se podrían reemplazar gradualmente las motocicletas, ya que son causa de infinidad de accidentes.
México tiene capital humano, tiene recursos naturales vastos como el litio para las baterías de los autos eléctricos, es la doceava economía mundial, por lo que puede financiar con seriedad la innovación en campos que el país fije como prioritarios. Tenemos todos los ingredientes de la receta, falta creer más en nosotros mismos: los mexicanos debemos dejar de soñar con los Tesla y promover los Olinia.
La política: La presidenta Claudia Sheinbaum quiere llegar a la inauguración del Mundial de Futbol de 2026 estrenando un auto Olinia.
Los números:
· Entre $90,000.00 y $150,000.00 pesos costarán los autos Olinia.
· Se destinaron 25 millones de pesos tan solo para el diseño y en Chiapas se delineará la transmisión del mini-vehículo eléctrico.
· El vehículo eléctrico más barato en el mercado mexicano es de origen chino y cuesta 300 mil pesos.
Investigador Nacional SNII-CONACYT
La reforma a la Ley de la Industria Eléctrica de abril de 2022 permitió que el Estado mexicano revirtiera, al menos en parte, el modelo energético privatizador que se implantó durante el régimen neoliberal en nuestro país; con ello, la Comisión Federal de Electricidad tuvo preferencia en distintos rubros clave del sistema eléctrico nacional sobre las empresas privadas. Además, se eliminaron subsidios a las grandes empresas nacionales y extranjeras, con lo cual se recuperaron recursos para la hacienda pública con el fin de garantizar a la población que no se incrementen las tarifas más allá de la inflación.
Fue un cambio esperanzador, pero que no se ha consolidado porque se esperaba que los recursos recuperados se invirtieran en el pueblo a través de mayor cobertura en electrificación, servicios de mejor calidad y en tarifas de consumo doméstico acordes a las condiciones de cada región del país; pero poco de eso se ha conseguido a tres años de la reforma. Ahora hay una nueva esperanza, la reciente reforma energética impulsada por la presidenta Claudia Sheimbaun recupera en su totalidad a la CFE como empresa pública del Estado mexicano.
La Costa de Chiapas, donde se ubican diez municipios colindantes con el Océano Pacífico y que tienen elevadas temperaturas medias durante el verano, ha sido un terreno fértil para la resistencia de grupos sociales organizados contra las llamadas altas tarifas de la energía eléctrica. En este sentido, debe decirse con claridad que en la población de nuestro Estado hay un sentimiento profundo de que la Federación está en deuda y que no han sido compensadas con justicia las aportaciones chiapanecas al desarrollo nacional.
Las leyes facultan al ejecutivo federal a determinar las tarifas del suministro básico, acción que es delegada a la Secretaría de Hacienda, que a su vez se auxilia de la SEMARNAT, para definir las temperaturas de verano de las localidades y así asignar la tarifa de energía eléctrica, las cuales pueden ser desde la 1, 1A, 1B, 1C, 1D, 1E hasta la 1F, siendo esta última la más subsidiada para los lugares más cálidos. Es de la mayor importancia mencionar que la SEMARNAT toma los datos por entidad federativa, sin embargo, en el caso de Chiapas las temperaturas de verano varían considerablemente entre regiones geográficas, por lo que el promedio estatal no refleja el elevado calor de verano en la costa. La aplicación de la Tarifa 1C en la costa, donde la temperatura de verano es muy alta, ocasiona que se consuma energía eléctrica en exceso para enfriar y conservar los alimentos y para ventilar los hogares tanto en el día como en la noche, causando que se consuman más kilowatt-hora que los subsidiados y que la factura bimestral sea elevada y castigue la economía doméstica.
En el Reporte del Clima en México frecuentemente se menciona a la costa de Chiapas entre las regiones más cálidas del país y municipios como Arriaga, Tonalá y Huixtla han presentado algunos meses las temperaturas máximas extremas de México. Lo anterior debería ser suficiente para que la SHCP aplique la Tarifa 1F de energía eléctrica a los municipios de la costa de Chiapas. Se requiere gestión al más alto nivel federal como lo hizo Nayarit en el 2022, donde se aplica la Tarifa 1Fa los municipios costeros de dicho estado con el sustento de que las temperaturas de verano son muy elevadas.
La política: Las tarifas eléctricas se fijan con base en la temperatura promedio de todo el Estado y no por regiones.
Los números:
· $1,071.00 pesos pagan los hogares mexicanos en promedio.
· Casi 45 % de la energía hidroeléctrica del país se produce en Chiapas, aunque eso representa solo el 10 % de la energía eléctrica total de México.
· 42.8 ºC es el récord máximo mensual de temperatura de la costa de Chiapas.
Authors: Isidro Ovando-Medina, Lourdes Adriano-Anaya, Alfredo Vázquez-Ovando, Sonia Ruiz-González, Manuel Rincón-Rabanales, Miguel Salvador-Figueroa